Diócesis de Matagalpa

Senderos de la vida consagrada

Boletín mensual de la Vida Consagrada en la Diócesis de Matagalpa No. 7 (Octubre 2015).

Estimadas hermanas y hermanos. En este mes de Octubre, dedicado a las misiones y en el que celebramos a Nuestro Padre San Francisco de Asís, nos hemos reunido las animadoras y animadores de comunidades Religiosas de nuestra Diócesis de Matagalpa, con el objetivo de compartir y reflexionar sobre la experiencia del Congreso de Vida Consagrada, realizado en Colombia del 17 al 21 de junio del 2015.

                                              Algunos momentos vividos en el Congreso de Colombia

Objetivo general del Congreso fue la promoción y acompañamiento de comunidades renovadas de Vida Consagrada centradas en la Palabra y el Espíritu, cimentadas en el encuentro personal y comunitario con Jesucristo vivo por medio de la reflexión, la interpretación, el diálogo, la escucha y la comunión para el re-encanto de la fe y la vocación, el compromiso con la Nueva Evangelización, la realización de una Iglesia en salida y de los pobres, y la llegada del Reino.

Nuestro encuentro tuvo lugar el día 02 de octubre en el Colegio San José –Matagalpa, donde nos empapamos de lo vivido en el Congreso y profundizamos sobre los clamores, las convicciones y los compromisos de la Vida Consagrada de América latina y el Caribe. Así mismo pudimos compartir en grupos sobre las convicciones que hoy nos llevan a seguir a Jesús, en nuestro contexto actual.

Además del espacio de reflexión tuvimos la oportunidad de proyectarnos para el próximo año, confiando en labor extraordinaria de la Divina Providencia.

Deseándoles la paz del Señor, les pedimos, como siempre, de orar por la vida consagrada para que este año siga siendo para nosotros un año de gracia.

En nuestra Diócesis de Matagalpa está presente otra forma de vida consagrada. Se trata de Instituto Secular de Nuestra Señora de la Altagracia (INSA). En esté boletín queremos presentar este Instituto que realiza su obra de evangelización en medio del mundo (en latín mundo = seculum) y por eso se llama instituto secular. El Código de Derecho Canónico, en el número 714 habla de esta realidad en estos términos: “Los miembros (de los institutos seculares) han de vivir en las circunstancias ordinarias del mundo, ya solos, ya con su propia familia, ya en grupos de vida fraterna, de acuerdo con sus constituciones”.

Instituto de las Hermanas Altagracianas representa un nuevo estilo de vida consagrada en la Iglesia que les permite vivir en castidad, pobreza y obediencia, su estado de vida laical. Forman parte de la familia de los Institutos Seculares aprobados por el Papa Pío XII en el año 1947.

El Instituto fue fundado por el padre José María Uranga, SJ, vasco de nacimiento y caribeño de corazón, un Viernes Santo, 7 de abril de 1950, en República Dominicana. Un grupo de muchachas de la Acción Católica decidió consagrar sus vidas para hacer creíble el proyecto del Reino en medio del mundo.

Ahora el Instituto está formado por mujeres laicas que “aspiran a la perfección de la caridad, procuran la santificación del mundo desde dentro de él”. Viviendo con sus familias, en grupos de vida fraterna o solas de acuerdo a sus constituciones. Trabajan la profesión y oficio en la entrega absoluta a Dios con alegría; construyendo la fraternidad humana; y dando sentido pleno al trabajo. Asumen los riesgos y consecuencias, los retos y desafíos de la Iglesia y del mundo y desde ahí hacen su consagración, siendo “sal y luz”.

¿Qué hacen las hermanas? Desde la opción preferencial por los pobres y jóvenes, están presentes en el mundo laboral y profesional, apostan al cambio social; promueven una formación integral humana cristiana desde la escuela, liceos, politécnicos, colegios, universidades, institutos de formación para laicos, grupos juveniles, comunidades parroquiales…; participan en los planes y acción apostólica transformadora; acompañan la pastoral juvenil vocacional para ayudar a los jóvenes a hacer su opción de vida desde el seguimiento de Jesús; acompañan a grupos que trabajan el bien común y los derechos humanos; trabajan en la promoción de la mujer, niños y niñas, migrantes, envejecientes; en la protección y defensa del ambiente; y en la promoción del cuidado de la salud integral como tarea espiritual.

Su presencia en Nicaragua: Barrio Gregorio Montoya, contiguo a la Casa Materna, Río Blanco, Matagalpa, tel. 2778-0037

Nací en San Juan de Puerto Rico hace 64 años. Nací en una familia grande, pues son diez hijos de don Manuel Vázquez y doña Felicita Rivera, todos nacidos y criados en Puerto Rico. Mis hermanos son Héctor Manuel que ya está en el cielo, junto a mis padres. Manuel, Orlando, Rosa María, Lourdes Milagros, Carmen Delia, Eduardo, Carlos y Francisco son el resto del grupo.

Fui educada en la fe, siendo mi padre catequista que me enseñó a amar a Dios y me educó en la fe. Estudié para ser farmacéutica pues creí que a través de cuidar la salud y la vida servimos y amamos a nuestros semejantes. Conocí al Señor en un retiro en los cursillos de cristiandad en 1975. Desde entonces decidí seguir al Señor descartando el matrimonio a los 27 años y sirviendo al Señor en mi profesión y mi apostolado parroquial.  Conocí al Fundador de las Altagracianas en un retiro en Casa Manresa Aibonito en 1980.

Experiencia del grupo. Las pláticas  de Padre Uranga influyeron mucho en mi proceso vocacional. La experiencia de conocerlo personalmente en 1980, visitarlo e intercambiar cartas con él fue una experiencia privilegiada que me ayudó a crecer espiritualmente y me ayudaron en la dirección espiritual y conocer el espíritu del Fundador. Luego que entré al aspirantado en el 1981, las Altagracianas en Puerto Rico visitaban periódicamente al padre Uranga para compartir la Eucaristía muy temprano en la mañana a las 6 am en casa Manresa, Aibonito. Mensualmente, Padre Uranga celebraba un mini retiro en el cual le acompañaban las aspirantes y las altagracianas en formación que vivían en el centro de formación de Cayey, y las altagracianas de Salinas, Puerto Rico. Padre Uranga me acompañó en mi proceso vocacional hasta la muerte de él en1984. Yo hice mi mini retiro vocacional, mantuve cartas mensuales con el fundador, hice retiros para mi entrada al aspirantado en 1981, y a mi formación en 1982. Padre Uranga conoció a mi familia, los cuales asistieron a varias eucaristías en los cuales padre Uranga celebró en Aibonito, en Cayey, Caguas  y en el Colegio San Ignacio Guaynabo, Puerto Rico. Esto ayudó a que mi familia me  acompañara en mi proceso vocacional y también mis padres comprendieran mejor este estilo de vida consagrada y crecieran en su fe.  En el último mini retiro que Padre Uranga celebró en el Colegio San Ignacio en Guaynabo, en junio de 1984, recibí una oración con imposición de manos durante la eucaristía en la cual me llevaron en silla de ruedas, pues había sufrido un accidente en mi auto que me produjo una fractura de pelvis, fractura en la cara y contusiones en mis extremidades inferiores en el mes de mayo de 1984.  Doy fe que recibí un alivio en mis dolores y posterior recuperación que me ayudo a caminar. Creo en la intercesión al Señor por la oración de Padre Uranga. Además creo que el Señor escuchó mis oraciones y las de Padre Uranga en la recuperación del cáncer de mi hermano Manuel y mi hermana Carmen Delia. De los escritos que Padre Uranga dejó de legado los más leídos son sus cartas, muchas de sus pláticas y el libro apuntes para la oración. También hay muchas frases bíblicas que Padre Uranga meditaba para las eucaristías y los  mini retiros. También en los ejercicios se meditan frases bíblicas. Mi consigna es  Juan 15, 16-17. También, tengo como mis favoritas Las Bienaventuranzas, Mateo, capítulo 5,  Efesios 1, 1-14; Lucas 1-2 y 15, 11-32,  Juan 3, 16; 1 Juan 4, 7-21.

¿Qué es para mi la vocación? La vocación es un seguimiento a Jesucristo, pobre,

casto y obediente. Es ser secular consagrada que se santifica en el mundo. La vocación es don, dadiva, regalo.

¿Por qué me consagré a Dios en este instituto? Me consagré para la Iglesia, para servir a Dios y a los demás y para ser misionera. Para que se salven los hombres y las mujeres. Me consagro a Dios en el mundo a través del INSA para luchar unidas por lograr el amor, la paz y la justicia. Para amar y servir. Para ayudar y realizarme.

Porque queremos ir a donde Jesús nos envía a ser discípulo (as) y misioneras, a poner nuestros dones y cualidades al servicio del reino de Dios en la Iglesia y en el mundo.

Porque dedicamos nuestro tiempo y energías trabajando en lo que aprendimos de cada profesión a la cual nos hemos dedicado a servir a los más necesitados con los medios del mundo,  lo que aprendemos en la vida cotidiana, con ayuda de proyectos económicos de otros cristianos y personas de otros países que ayudan al Pueblo de Nicaragua. En compromiso, en misión constante y apostolado.

Porque las altagracianas se nutren con la oración personal y comunitaria. Con la eucaristía y los demás sacramentos. Con el trabajo pastoral. Con la experiencia y preparación recibida con los medios a nuestro alcance.

Aquí en La Misión del instituto en Rio Blanco Nicaragua contamos con la asistencia del Espíritu Santo. Con los hermanos y familiares. Con ayuda económica de los  organismos cristianos de Redes de Solidaridad de la Diócesis de Caguas para la escuela laboral la Altagracia, con la ayuda de la Asociación pro-Salud que recibe fondos para la venta social de medicamentos para las comunidades rurales pobres. Contamos con las facilidades físicas de nuestro centro de Rio Blanco.  Con lo que recibimos de nuestros ingresos, de la ayuda económica y el apoyo del Instituto altagracianas. Con el apoyo y compañía mutua de nosotras y con el apoyo de los frailes franciscanos, los frailes y los laicos de la parroquia.  También  contamos con el apoyo de nuestros vecinos, amigos y las comunicaciones de nuestros familiares.

Isabel Vásquez Rivera

 

Hermanas Franciscanas de la Encarnación (Hna. Yorleni del Rosario Tercero Castro: 2772-1880); Hermanas de la Caridad de Santa Ana (Hna. Yovania Esther Balmaceda Ruíz: 2776-4050); Hermanas Misioneras de la Caridad y la Providencia (Hna. Keyda Lidanys Palacios Ruda: 2772-2225); Hermanas Josefinas, (Sor Aydalina del Socorro Castillo Poveda: 2772-3256, ext. 8; 8544 5101); Hermanas Franciscanas Alcantarinas (Hna. Rosa Palacios: 2775-2212); Hermanas de Notre Dame de Namur (Hna. Rebeca Trujillo: 2772-2391); Hermanas Altagracianas (Hna. Isabel Vásquez: 2778-0037); Hermanas Clarisas (Hna. Clara Magdalena García: 2776-4056); Instituto de las Hermanas Misioneras Serviam (Hna. Judith María: 2778-1461); Instituto de los Hermanos Serviam (P. Raúl Francisco: 8660-8900); Frailes Menores (OFM) (Fray Valero Valenzuela: 5501 0735) Frailes Franciscanos de la Renovación (P. Gregorio Wierzba: 2772 2757).

 

 

 

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