Diócesis de Matagalpa

Reflexiones de monseñor Rolando Alvarez en la solemnidad de Pentecostés:

Con la solemnidad de Pentecostés finaliza el tiempo pascual, y hasta este día nos acompañará el cirio pascual que estuvo con nosotros durante 50 días. Este cirio en el resto del año litúrgico solo aparecerá en los Bautismos y en las Misas de exequias simbolizando que Cristo es la luz del mundo.


Hermanos, el Resucitado trae tres dones: El Espíritu Santo, el perdón de los pecados y la paz. Sin embargo el Espíritu Santo nos trae un “gran don”, la unidad en un solo pensar y sentir que se construye y edifica a partir de las diferencias. Los matrimonios deberían ser los primeros en reconocer esa unidad, porque aunque los dos son una sola carne tienen puntos en comunes y en contradicción, en el hogar aunque nos amamos tanto somos diferentes, entre amigos, en la comunidad, parroquia y en la Iglesia somos diferentes, en todo grupo social encontraremos diferencias pero de ahí se construye la unidad procedente del Divino Espíritu.

El papa Francisco dice que la unidad procedente de la tercera persona de la Santísima Trinidad tiene dos tentaciones: Querer construirla sin la diferencia, y querer construir la unidad subrayando la diferencia.

Donde hay unidad sin diferencias quiere decir que existe el autoritarismo, porque ahí el que gobierna no toma en cuenta a los demás, hace lo que quiere y no escucha sugerencias; esta es unidad homogénea y mundana.

La imagen puede contener: 1 persona, de pie, sombrero y niños

Yo en la Iglesia no quiero dinastías, dictaduras o tiranías donde una familia quiera ser dueña de una devoción, o solo la misma familia quiera ser dirigente de un grupo, movimiento o pastoral, por eso siempre he pensado que los cambios de liderazgo son saludables y ante esto tenemos que revisarnos, la sociedad tiene que revisarse porque de pronto y para muchos en Nicaragua ya ven normal el autoritarismo.

Recuerden que al cristiano lo mueve el amor, la entrega de Cristo Jesús, nosotros no nos guiamos por un contrato vamos mas allá de eso, por lo tanto Cristo quiere sacarnos de nuestros egoísmos y el cristiano no puede andar con cuestiones circunstanciales, es decir no puede andar pensando en hacer alianzas momentáneas por conveniencia, no, lo que rige al seguidor del Señor es el amor.

No olviden que la unidad procedente del Espíritu Santo viene a pesar de las diferencias, por eso yo en vez de apostar por las grandes cúpulas de poder en Nicaragua que al final hacen contratos y se ponen de acuerdo, apuesto por la unidad del pueblo de Dios en criterios, nosotros hombres y mujeres de la calle que nos ganamos el pan de cada día con el sudor de nuestra frente podemos lograr la unidad procedente del Divino Espíritu, la unidad del amor.

Otra tentación de la que habla el Papa es querer construir la unidad donde se quiere subrayar solo la diferencia, siendo eso propio de los guardianes indiscutibles del pasado, y de los vanguardistas del futuro quienes quieren promover que cada quien construya su escala de valores, que cada quien haga lo que quiera porque somos diferentes.

A pesar de estas tentaciones pidamos al Señor que nos ayude a construir la unidad de él, que aunque hayan diferencias y lenguas distintas todos logremos escucharlo en la lengua del Espíritu, la lengua del amor.

Comments

0 thoughts on “Reflexiones de monseñor Rolando Alvarez en la solemnidad de Pentecostés:”

Write a Reply or Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>